jueves, 20 de abril de 2017

Fotos de familia

Tres retratos de 1904
 
Firmada: L E Zambrano, abr 13 1904
Sello del fotógrafo: J R Sandoval. Monterrey N. L. Méx.

Entre las fotos de familia que me quedaron, destacan las provenientes de mi bisabuela materna, doña Francisca Garza Zambrano viuda de González (Mamá Panchita), y de su hija doña Carmen González Garza, la tía Carmela, que al quedar soltera permaneció hasta su muerte en la vieja casona de los bisabuelos de pie todavía, ubicada en la calle de Morelos entre Diego de Montemayor y Mina, en el barrio antiguo de Monterrey. Hoy quiero publicar tres de ellas que me han gustado mucho y hacen juego, pues tratan de dos hermanos de apellido Zambrano que se retrataron en el estudio del fotógrafo J R Sandoval, de Monterrey, N.L. en abril de 1904.  
En esta otra con su hermano, sin ningún escrito personal.
Sello del fotógrafo: J R Sandoval. Monterrey N. L. Méx.

Creo que las fotos son excelentes, de muy buena factura y calidad fotográfica; el trabajo artesanal para los marcos elaborados en fina cartulina dura y firme, adornada y con el óvalo central para la foto, recortada también ovalmente, y enmarcado con adornos vegetales, es maravilloso. Debo decir que más de cien años después, se mantienen intactas, como nuevas, y las fotos, igual de impecables, se mantienen perfectamente adheridas, como si las hubieran pegado ayer.

Aqui el hermano, de quien no dispongo nombre. 1904.
El sello del fotógrafo: J R Sandoval. Monterrey N. L. Méx.

lunes, 21 de noviembre de 2016

La forma es fondo

La forma es fondo, escenas de una noche de verano.
Por: Federico Zertuche



La Academia Mexicana de Derecho Internacional suele reunirse periódicamente para dar la bienvenida a un nuevo académico de número. En solemne acto protocolario, marcado por rigorosos rituales y estricto protocolo, el académico recipiendario ingresa al salón luego de ser anunciado por quien funge como maestro de ceremonias. Aplausos.
La mesa de honor está integrada por adustos señores ataviados de negras togas, birretes y camisolas galoneadas por níveos y barrocos ribetes. Ostentan llamativas medallas de brilloso oropel y collares de condecoraciones que mutuamente se otorgan.
El maestro de ceremonias cede la palabra a un Embajador (título, entre otros, como Doctor o Canciller, que también generosa y solemnemente conceden entre sí); éste lee el currículum del recipiendario, luego de lo cual truenan aplausos.
Se anuncia la lectura del discurso de ingreso. El iniciado lee un largo y sesudo texto que bien podría titularse: Prolegómenos para un estudio sobre del sentido del voto de Burkina Faso en la adopción de la Resolución 1.803 (XVII) de la Comisión de Energía Atómica del 12 de febrero de 1974. Ovación con molto sentimento di affetto.
Acto seguido, retoma la palabra el ceremonioso maestro para anunciar la imposición de una condecoración al nuevo académico. Aplausos. El presidente de la Academia impone la medalla y le coloca el birrete con pomposos gestos. Salva de aplausos a la manera de un Tempo di minueto, molto moderato e grazioso.
El vocero anuncia el otorgamiento del diploma correspondiente de manos de los Excmos. Señores Embajadores Pedosquietos y Salsipuedes, quienes se levantan de sus asientos para entregar el pergamino. Más palmas, aunque moderadas. El recién ingresado y ojomeneado ya goza de condecoración, medalla, diploma, toga y birrete.
Se anuncia la lectura de contestación del discurso de ingreso, por un académico a quien se designa como Ilustre doctor. Este lee un laudatorio texto en el que pondera las múltiples virtudes, sabiduría y bondades que engalanan el discurso del académico recipiendario. Palmas discretas a modo de adagio cantabille.
Seguidamente se anuncia el otorgamiento de una medalla a la esposa del novel académico ojomeneado, quien será escoltada por el Comité de Damas, consortes de los académicos, para imponerle la merecida presea de manos del Excelentísimo señor Presidente de la Academia, Embajador Notentumas Divinagarza y Finas Hierbas. Se procede al acto. Aplausos subidos de tono con molto espressione.
El Presidente declara solemnemente clausurada la sesión.
Aplausos en re menor. Se anuncia un vino de honor: Ovación redoblada cual allegro con brio. Los invitados pasan al coctel no sin antes hacer fila para felicitar al nuevo acaméndigo, perdón, académico.
¿Pero, a qué se dedica la Academia Mexicana de Derecho Internacional? Hasta la pregunta es necia. A eso, precisamente: a organizar cada treinta o cuarenta días solemnes ceremonias como la descrita. A reunirse orondamente emperifollados con magníficas togas y birretes, a lucir doradas medallas y condecoraciones y llamarse entre ellos Embajador, Doctor, Canciller, Excelencia y otros honorables títulos. A cumplir con un elaborado y pomposo ritual.
¿Pero, los académicos realizan estudios, investigaciones, propuestas, publicaciones, iniciativas de ley, seminarios, cursos o diplomados? Para qué, si con el discurso de ingreso ya se ha cumplido con las exigencias académicas. Además, ya de por sí representa un enorme y complicado trabajo llevar a cabo elaboradas y suntuosas ceremonias.
¿Pero alguno de los académicos es o ha sido diplomático, profesor o tratadista de asuntos internacionales? Ni falta que hace, allá los de Relaciones Exteriores que se ocupen de la diplomacia y los tratadistas en estudiar y publicar, los de esta Academia se sienten muy a gusto y a sus anchas portando togas y condecoraciones, dispensándose títulos y dignidades. Cada mes reafirman su condición en solemnes ceremonias repletas de público que aplaude sin reservas, felicita y los celebra en el coctel. También se afanan en lucir en sus currícula la mención de ser académicos de Derecho Internacional.
Y ya basta de peros e impertinentes preguntas que puedan importunar el altísimo sentido del honor de esos distinguidos doctores y embajadores, tan celosos en el puntilloso cumplimiento de las formas. Ser miembro de la Academia Mexicana de Derecho Internacional conlleva un sentido de la más alta dignidad que debe ser respetado so pena de incurrir en delito de lesa majestad. Así que ¡chitón!
Post Scriptum enviado desde una remota aldea de Liliput: Lo
anteriormente descrito no es parodia o variación sobre alguna escena de un filme de Luis Buñuel, Pasolini o Almodóvar, tampoco es fantasía surrealista, sino la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. Para quien lo dude, no hace falta sino acudir, ya como invitado o como colado, a una de las sesiones de dicha Locademia. Le aseguro diversión, entretenimiento y coctel en un solo paquete. ¡Ánimo!

sábado, 8 de octubre de 2016

La Operación Fénix


Toda vez que el Premio Nobel de la Paz 2016, ha sido merecidamente concedido al presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, por sus empeños, esfuerzos y talento para lograr la paz negociada con las FARC, luego de más de cincuenta largos años, tormentosos, sufridos y desgastantes de beligerancia, aunada a otros atroces delitos perpetrados por este grupo criminal y terrorista, es oportuno recordar que, cuando fue necesario, Santos también supo aplicar el poder legítimo de la fuerza del Estado para contener las amenazas y desafíos contra la paz y la seguridad nacionales, como en el caso que ahora se relata.

La Operación Fénix, también llamada “bombardeo de
Angostura” fue un ataque de la Fuerza Aérea Colombiana, con la posterior incursión de helicópteros, personal policial y militar, realizado en una zona selvática denominada Angostura, en la provincia ecuatoriana de Sucumbíos, el día 1 de marzo de 2008, causando la muerte de 22 guerrilleros, incluyendo el segundo comandante en rango de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) , Édgar Devia, alias Raúl Reyes, que se encontraban en un campamento guerrillero.

La Operación Fénix fue planeada y ejecutada por el Ministro
Juan Manuel Santos, Ministro de Defensa con el presidente Álvaro Uribe.
de Defensa de Colombia, Juan Manuel Santos, bajo las órdenes y supervisión del presidente de la República Álvaro Uribe, en un contexto en que era prioritario propinar duros golpes a las FARC que se encontraban en una posición muy favorable y desafiante.

El ataque produjo una crisis diplomática regional por la violación colombiana de la soberanía territorial de Ecuador, pero al mismo tiempo por la presencia ilegal de las FARC en éste país, toleradas por el gobierno ecuatoriano, ser un grupo levantado en armas contra una nación amiga y limítrofe, considerado terrorista por Colombia, la Unión Europea y muchos otros países.

“Angostura” es un territorio en plena selva tropical húmeda
(amazónica), ubicado en territorio ecuatoriano, a unos 2 km de Colombia. Para acceder es necesario sobrevolar en helicóptero y luego caminar dos horas y media por medio de la selva virgen, con temperaturas de 40 °C.
Detalles de la Operación
El ataque comenzó a las 00:25 cuando los helicópteros lanzaron un intenso bombardeo al campamento guerrillero y luego un feroz tiroteo con las ametralladoras de alto calibre artilladas en las naves. Dicho campamento de uno de los altos líderes de las FARC, Raúl Reyes, se encontraba en Ecuador con la complacencia del gobierno, a unos 1.800 metros de la frontera con Colombia. La operación militar colombiana, llamada operación Fénix, contó con la participación de la PolicíaEjército, y Fuerza Aérea.
La localización del campamento fue posible gracias a
El líder de las FARC, Raúl Reyes
un informante y, según declaraciones de una fuente militar anónima, a que Raúl Reyes hizo uso de un teléfono satelital (que fue interceptado) para recibir el 27 de febrero una llamada de Hugo Chávez, quien le informó sobre la liberación de rehenes en aquel día. Entre sus pertenencias estaban una argolla de matrimonio y un reloj Rolex el cual facilitó la identificación del cadáver.
Verificación ecuatoriana. El presidente Rafael Correa ordenó
Los presidente Rafael Correa y Álvaro Uribe
una investigación de los hechos tras ser informado del incidente por su par colombiano
Álvaro Uribe Vélez. Según las autoridades ecuatorianas que acudieron a la escena de los hechos y encontraron los cadáveres de al menos quince guerrilleros, muchos de los muertos vestían paños menores y pijamas cuando su campamento fue bombardeado por Colombia utilizando "tecnología de punta", registrándose como resultado lo que el presidente Correa calificó de "masacre" y no un enfrentamiento o "persecución en caliente". También se encontraron tres mujeres heridas en el campamento. 
El ministro de defensa del Ecuador, Wellington Sandoval, declaró que el armamento utilizado en el bombardeo correspondía con la descripción de las bombas inteligentes guiadas por satélite. El ministro dijo que se utilizaron un total de cinco bombas inteligentes en el bombardeo. 
Las tropas ecuatorianas encontraron un campamento que
contaba con una red de áreas de entrenamiento, dormitorios, áreas de cocina y para guardar provisiones. Encontraron ropa, documentación, equipos electrónicos de entretenimiento y de comunicación, al igual que generadores para abastecerlos de energía. Después del bombardeo se observaron pedazos de uniformes camuflados que colgaban de las ramas de las copas de los árboles más de 30 metros arriba del suelo, como resultado del ataque. Los misiles abrieron cráteres profundos, en forma totalmente circular, de al menos unos 5 metros de diámetro cada uno, y abrieron un claro amplio a través de la espesa vegetación.

Luis Edgar Devia Silva, alias Raúl Reyes, guerrillero colombiano considerado como terrorista por el Estado colombiano lo mismo que por otros gobiernos, miembro del Secretariado, portavoz y asesor del Bloque del Sur de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, grupo calificado por la Unión Europea, Estados Unidos, la mayoría de países de la OEA, ONU, como terroristas. Antes de unirse a las FARC fue sindicalista y político local.
Contra ‘Raúl Reyes’ había varias condenas y 25 órdenes de
Raúl Reyes
captura por terrorismo, homicidio agravado, narcotráfico, secuestro con fines terroristas, rebelión, lesiones personales y porte ilegal de armas.
Estos son algunos de sus procesos contra dicho criminal terrorista.
-1991: La masacre de una comisión judicial donde fueron asesinados un juez, un médico legista, tres secretarios y dos agentes de la Policía Judicial, el 27 de noviembre, en Usme.
- 1993: Doce atentados en Bogotá que causaron la muerte de varias personas y el ataque a una patrulla militar en las afueras de la capital en la que perdieron la vida 13 policías.
- 1995: Responsable de los hechos que culminaron con la escalada terrorista de los días 27, 28 y 30 de mayo de 1995, cuando las Farc establecieron retenes en las vías que de Bogotá conducen al municipio de Choachí y Guayabetal-Villavicencio, los asaltos al puesto de policía en Silvania, (Cundinamarca) y a la Octava Estación de la misma institución en el barrio Kennedy, en el suroccidente de la Capital del país.
- 2000: El ataque a la base militar de Patascoy, en diciembre de 1997, en el que murieron 10 militares, 18 secuestrados y 8 resultaron heridos.
- 2001: Condenado por el secuestro y posterior asesinato de la ex ministra de Cultura Consuelo Araújonoguera, La Cacica. El secuestro del ex senador Luis Eladio Pérez y tres personas más, ocurrido el 10 de junio en la vía que conduce del municipio del Charco a la Victoria ( Nariño).
- 2002: El secuestro y homicidio de nueve excursionistas en la zona de Puracé ( Cauca) en febrero del 2001. La muerte del congresista Diego Turbay Cote, su mamá y cuatro personas más el 29 de diciembre del 2000. El asesinato de monseñor Isaías Duarte Cancino, ocurrido el 16 de marzo. Por narcotráfico. Acusado de la producción, comercialización y tráfico organizado desde Colombia hacia las selvas del Brasil. Atentados en Bogotá durante la posesión del presidente Álvaro Uribe. La masacre de Bojayá en la que perdieron la vida 119 personas, entre ellos 45 menores de edad.
-2003: El secuestro y asesinato del gobernador Guillermo Gaviria, el ex ministro Gilberto Echeverri y 8 militares. Acusado de homicidio en persona protegida y acto de barbarie. Atentado contra el club El Nogal, en Bogotá, que cobró la vida de 36 personas y un centenar de heridos. Abusos, secuestros y reclutación de menores en la antigua zona de distensión para las conversaciones de paz con el gobierno de Andrés Pastrana. El atentado con una bicicleta bomba, el 25 de enero en el barrio Fátima, en el sur de Bogotá.
-2006: El secuestro del ex gobernador del Meta Alan Edmundo Jara Urzola.
-2007: Acusado del secuestro en el 2002 y el asesinato en el 2007 de 11 de los 12 diputados del Valle.

Estudiantes mexicanos

Los estudiantes Soren Ulises Avilés Ángeles, Fernando Franco Delgado, Juan González del Castillo y Verónica Natalia Velásquez Ramírez, todos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) fueron identificados por el gobierno ecuatoriano como desaparecidos que podrían estar entre los muertos hallados en el campamento de las FARC. Según el secretario ejecutivo de la Asociación Latinoamericana para los Derechos Humanos, Juan de Dios Parra, los estudiantes habían participado en un congreso bolivariano que se realizó en Ecuador durante el mes de febrero.
El martes 18 de marzo, la identidad de los cuerpos de los mexicanos fue confirmada oficialmente por las autoridades ecuatorianas. Ese mismo día, en un informe la policía de Ecuador afirmó que los estudiantes, quienes según el informe se encontraban juntos y vestidos de civil, murieron "por efecto de la onda expansiva del bombardeo y no por heridas de bala". Al día siguiente, los restos fueron cremados y posteriormente enviados a México.

Lucía Morett
Rosario Ibarra de Piedra, Lucía Morett y otros.

El 2 de marzo, el gobierno de Ecuador reportó el hallazgo de 3 mujeres sobrevivientes a los ataques. La única que fue identificada al momento fue la estudiante mexicana de 21 años, Lucía Morett Álvarez, una estudiante de filosofía de la UNAM. Posteriormente se dieron a conocer los nombres de las colombianas Martha Pérez, de 24 años y Diana González.
En un video difundido el 16 de marzo del 2008 por la Asociación Latinoamericana de Derechos Humanos con sede en Ecuador, Lucía Morett relató su versión de los hechos. Afirmó en el video que se encontraba durmiendo durante los bombardeos al campamento, que luego "llegaron personas disparando. Yo alcance a oír gente que contaba muertos, gente que gritaba, que decía: 'estoy herido, ayuda!', y otra que decía: 'denle bala, denle bala!', y después, disparos", y acusó a soldados y policías colombianos de hacerle "hostigamiento sexual" mientras le cambiaban la ropa y le daban los primeros auxilios. Según Morett, la visita al campamento fue organizada por los otros mexicanos que murieron en el ataque, y el motivo de la misma fue conocer "cómo ahí en ese campamento se llevan a cabo actividades culturales".
Mientras tanto, el 18 de enero de 2009 fue requerida en extradición por Ecuador, y se dice que mintió a las autoridades al negar su relación con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), tras sobrevivir al ataque, afirmó el fiscal general Washington Pesántez.
Poco antes de que viajaran a Nicaragua, la fiscalía ecuatoriana pidió prisión para las tres por su relación con el grupo guerrillero atacado por Colombia, acción que provocó la ruptura de relaciones diplomáticas entre Bogotá y Quito.
Morett, en una versión libre, “se declaró totalmente inocente, pero después aparecieron videos (...) y ahí acepta ciertos contactos” con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, señaló Pesántez al canal de televisión Ecuavisa.
El fiscal afirmó que la mexicana “le mintió”, y culpó a un juez ecuatoriano de no haber procedido a tiempo con la orden de captura para evitar la salida de las tres implicadas.
Estudiante de filosofía de 28 años, Morett  Álvarez ha negado cualquier relación con las FARC y justificado su presencia en el campamento clandestino que tenía ese grupo en Ecuador como parte de una tesis que venía realizando sobre arte revolucionario.


Posteriormente, Lucía Morett fue recibida como heroína en el aeropuerto de la ciudad de México por una delegación encabezada por la senadora Rosario Ibarra de Piedra, en donde siempre sostuvo que estaba en ese campamento guerrillero haciendo su tesis universitaria: ¡Sí, como no, Chucha! 

jueves, 21 de julio de 2016

Chagal, El Paseo

Marc Chagall, La promenade (El paseo) 1917/18, 
Óleo sobre lienzo, 169,6 cm/163,4 cm
Museo del Hermitage, San Petesburgo, Rusia.



Aparte de que el cuadro captura y al mismo tiempo libera para el espectador un bello poema plástico de celebración gozosa del amor, la propuesta pictórica, su composición y representación fueron muy vanguardistas e innovadoras en la época en que se pintó: la mujer –quien en realidad era su esposa Vera- volando como cometa asida de la mano izquierda de su sonriente pareja, vestido de negro, mientras que con la mano derecha agarra a un ave que apenas se descubre; de pie al centro del cuadro (el propio Chagal como personaje también), hombre y mujer unidos en simétrico y geométrico equilibrio que parece celebrar el amor que se profesan, a grado tal que ella se ha vuelto etérea; a su alrededor discurre un paisaje abstracto, grupos de casas en descomposición cubista han sido pintadas en distintos tonos de verde que hacen las veces de claroscuros, luces y sombras; abajo a la derecha del enamorado se extiende un mantel para el aperitivo campestre, pintado a la usanza antigua realista-figurativa casi retrato del original, con tal verismo que se puede sentir la textura de la lana, al tiempo que confiere un rojo vivo y florido en contraste con los demás colores excepto el vestido de la mujer, reposan encima la botella de vino y la copa. Me hace gracia el terreno irregular en el que está parado el hombre. A la izquierda sobresalen ramas de delgados tallos con hojas azules y verdes que recortan el cielo. La encantadora arquitectura cubista del caserío a uno y otro costado de lo que semeja un río sin agua, así como la iglesia que se difumina en tonos de rosa, son claros indicativos de su innovadora propuesta. La resolución del cielo es estupenda también. Una pequeña silueta negra de un caballo se percibe apenas encima de la colina, al fondo en tercer plano. Realismo transfigurado. Sin duda estamos frente a una obra maestra.

miércoles, 22 de junio de 2016

Prendimiento y muerte de Santiago Vidaurri

Prendimiento y muerte de Santiago Vidaurri.

Luego de la rendición y toma de la ciudad de México por las fuerzas republicanas al mando del
Santiago Vidaurri
general Porfirio Díaz el 21 de junio de 1867, relata Carlos Tello Díaz que la ciudad quedó para cualquier fin gobernada por el propio Díaz hasta que llegara el gobierno legítimo presidido por don Bentio Juárez. Una de las primeras disposiciones fue ordenar la presentación de todos los militares y funcionarios que ocuparon cargos de importan
cia con Maximiliano. Tenían para ello un plazo de veinticuatro horas; pasado el término, quienes ignoraran la presentación serían castigados con la pena de muerte. 


Transcurridos varios días sin novedad, fue conocida la aprehensión de Santiago Vidaurri, el caudillo de Coahuila y Nuevo León, quien permanecía escondido en una casa de un norteamericano quien luego de extorsionarlo decidió delatarlo. Vidaurri tuvo siempre una relación conflictiva y rebelde con Juárez, con quien rompió al principio de la Intervención. Ello contribuyó a su adhesión al Imperio. En los meses del ocaso fue jefe de gabinete de Maximiliano, en su calidad de ministro de Hacienda. Vidaurri temía por su vida, dada su relación con Juárez, por lo que no acató la orden de presentación hecha por Díaz. 


El día de su aprehensión, luego de ser identificado en el ayuntamiento, fue conducido en un coche de sitio a la plazuela de Santo Domingo. Y ahí, frente a los muros que ven al oriente, a las cuatro de la tarde en punto, fue fusilado por la espalda, con lujo de crueldad. Había una banda de música que ejecutaba valses, danzas, polkas y "Los Cangrejos". mientras llegaba el ajusticiado, como relataba el boletín del Ejército de Oriente. 


Luego Díaz afirmó en sus memorias: "Lo mandé pasar por las armas inmediatamente, sin más diligencia judicial que la identificación de su persona". "Tanto porque había incurrido en las penas establecidas por las leyes vigentes y por mis circulares que acababa de expedir, cuanto por la parte principal que había tomado en la prolongación de la guerra, sosteniendo la causa imperialista, y para que su ejecución sirviera de ejemplo a los que no habían cumplido con mis órdenes."

martes, 26 de abril de 2016

Pensamiento reaccionario y revolucionario


Pensamiento Reaccionario y Revolucionario
-Revisión crítica y una alternativa-
Por: Federico Zertuche


En su breve y lúcida obra Ensayo sobre el pensamiento reaccionario —A propósito de
Joseph de Maistre—,1 el rumano EM Cioran, célebre por sus aforismos y paradojas así como por su punzante y revelador cinismo filosófico, hace una disección minuciosa de la obra y vida del pensador reaccionario del siglo XVIII —famoso por su ardiente censura y condena de la Revolución francesa y de sus apologistas— con el fin de desentrañar y mostrar la estructura, origen y resortes íntimos que articulan y mueven al pensamiento reaccionario en general.

El análisis de Cioran del pensamiento reaccionario, al que desnuda y pone en evidencia con argumentos graves y  sólidos, le sirve también para desarmar al pensamiento revolucionario que, en el fondo, peca de semejantes flaquezas que aquél, como veremos más adelante.

En  efecto,  la  falacia  que  sostiene  el  pensamiento reaccionario y, desde luego, el conservador, pues el   reaccionario —nos dice Cioran— no es más que un conservador que se ha quitado la máscara, consiste en suponer como verdad originaria y fundadora la existencia primigenia —anterior a la historia— de un orden y un equilibrio sociales similar al paraíso bíblico, reglado y tutelado por Dios, por la Divina Providencia,  que  está  siempre  atenta  a  todo  y  a  todos, que premia a quien "libremente" se somete a sus designios y castiga a quien transgrede el orden establecido.

La Caída es la gran respuesta del desorden y decadencia posteriores de la sociedad humana luego de la transgresión    que destruyó esa utopía al revés llamada paraíso original que nunca debimos haber perdido.

El pensamiento reaccionario busca reconstruir el paraíso perdido; tiene la vista puesta en un
pasado idílico ordenado y equilibrado por la Providencia Divina, al que hay que regresar retrotrayendo las cosas (instituciones y derecho) y las personas al estado original. Para que ello sea posible, primero hay que atacar cualquier cambio que acelere y profundice    la Caída pues nos aleja más del estado ideal buscado. Por ello, es enemigo acérrimo de todo devenir histórico que implique cambios o revoluciones.

Después habrá que constituir un orden lo más parecido posible al ideal. Para ello se han elaborado distintos modelos o bien se ha intentado su realización desde la Civitas Dei, el Sacro Imperio Romanogermánico o la simple dominación política de la Iglesia católica que en distintas épocas y lugares ha buscado establecerse.

La concepción providencialista de carácter cristiano no es más que la traslación (mutatis mutandi) de la vieja teoría platónica según la cual "todo desarrollo tiene su punto de partida en un original, la Forma o Idea perfecta, de modo tal que el objeto en desarrollo debe perder su perfección en la medida en que cambia y en que decrece su similitud con el original[...] Uno de los puntos principales de la teoría platónica es el de que debe considerarse que las Formas, Esencias u Originales (o Padres) existen con anterioridad a los objetos sensibles y con independencia de los mismos, puesto que   éstos cada vez se alejan más de aquéllos".2

Por su parte el pensamiento revolucionario propone como remedio de los males que padece la humanidad la realización de un estado ideal proyectado al futuro: la utopía en la que el hombre se verá liberado de ataduras, prejuicios e injusticias  a los que el orden actual lo tiene sometido.

Contrariamente al reaccionario, el revolucionario es amante del cambio radical. El devenir histórico, como proceso constante de liberación, debe ser precipitado. La revolución es la ocasión más propicia para acelerar los cambios radicalmente y lograr el anhelado fin: la realización de la utopía.

Sin embargo, las diferencias entre ambos pensamientos sólo radican en la forma, son aparentes, pues en el fondo las   dos concepciones participan de características idílicas: ambas son atraídas por una suerte de paraíso, ya sea en el pasado o en el futuro, pero lo que prevalece es esa ansiedad por la realización de un estado ideal, vieja añoranza platónica, mito fundador o redentor capaz de mover montañas, idilio salvador de nuestras miserias y padecimientos, escape imaginativo, salvación efímera que sólo tiene lugar en nuestras mentes. De tal manera que la idea revolucionaria participa de igual inspiración platónica que la reaccionaria al percibir un Estado ideal que deberá ser una copia fiel de la divina Forma o   Idea del Estado.

La añeja idea platónica es transmitida al pensamiento occidental a través de Aristóteles vía
el tomismo de la Edad Media (cristianizada), primeramente, y después por Hegel con su concepción del Estado ideal, legada posteriormente a Marx quien la amplió con su teoría del materialismo y dialéctica históricos. Todas ellas conllevan el prejuicio historicista según el cual la historia tiene un "sentido ocultoque hay que descifrar y descubrir, llámese Providencia, dialéctica o determinismo.

Y tales concepciones ideales son falsas, puesto que por un lado el paraíso perdido es imposible recuperarlo, primero porque nunca ha existido sino como mito, leyenda o idealmente, y en el supuesto hipotético de haber sido real tampoco podría recuperarse pues tanto el contexto como los sujetos (continente y contenido) originales no podrían repetirse. Por tanto, la propuesta, medios y fines del pensamiento reaccionario son vanos e ilusorios, de imposible realización.

En cuanto al pensamiento revolucionario, por definición cae en contradicción y crisis de fundamentos en el momento mismo de triunfar la revolución. Una vez convertido en poder, cesa todo movimiento revolucionario para transformarse   en poder constituido, establecido, excluyente de cualquier otro por la naturaleza misma de su origen. Al hacerlo, se torna en poder reaccionario cuyo principal objetivo será el de conservarse como tal, es decir, preservar el poder conquistado.

Luego de la toma del poder por parte de los revolucionarios y una vez que han eliminado por las armas y la represión todo signo de oposición, cuando ya han consolidado el nuevo régimen cesa la revolución, ya no tiene sentido. Las tareas por emprender estarán encaminadas, en todo caso, a laconstrucción y puesta en marcha de una nueva institucionalidad legal, política, económica, judicial, administrativa y de las fuerzas armadas que constituirán al nuevo régimen, la  estructura de un nuevo Estado, que por más que le llamen revolucionario ya no lo es, sino otro orden establecido, tenga el perfil ideológico que sea.

Nada más que por lo general, y así lo ha consignado la experiencia histórica, los regímenes surgidos de revoluciones armadas tienden a establecer dictaduras o sistemas autoritarios con el pretexto de garantizar el cumplimiento de las promesas revolucionarias y fincan su legitimidad en el triunfo logrado con el apoyo de "las masas".

Al convertirse en dictaduras o autoritarismos, pervierten los propios fines e ideales propuestos por el movimiento revolucionario, traicionan a buena parte de sus seguidores que veían en la lucha contra el opresor depuesto una  oportunidad de liberación y no la entrada a otra forma de opresión quizá con mayor rigor y dificultad de librarse, ya que  se han suprimido partidos de oposición y otras formas de disidencia consideradas como contrarrevolucionarias.

Por su parte, al triunfar políticamente el pensamiento reaccionario también entrará en crisis de fundamentos al no poder cumplir sus objetivos ideales, tornándose precisamente en un poder reaccionario ante cualquier signo de oposición, de cambio o de disidencia que tachará de enemigos y sin duda reprimirá con todo rigor. Su objetivo primordial será también el de conservar el poder a toda costa.

Pero, entonces, ¿es que como sociedad política no tendremos acaso salvación?, ¿estaremos condenados entre dos flancos aparentemente contradictorios, pero ambos amenazantes? ¿Será que sólo tenemos dos sopas para comer?, pues tenemos entendido que sólo hay derechas e izquierdas y ahí se agota el esquema ideológico, puesto que eso del "centro"es más bien una invención que solamente tiene sentido si se refiere a izquierda y derecha sin cuya existencia no habría centro, son su referente. El centro, en todo caso, es una ilusión, un punto imaginario al que se acercan o del que se alejan izquierdas y derechas.

Aún más, ¿es posible todavía seguir definiendo al universo político e ideológico desde la dicotomía categórica "izquierda-derecha"? ¿Acaso no se ha colapsado el comunismo real, no han sido contestados todos y cada uno de los dogmas marxistas, no se cayó el Muro de Berlín, dónde ha quedado la bipolaridad de la guerra fría, no fueron derrotados fascismo y nazismo?

Todavía más; la díada izquierda-derecha es unidimensional, una línea imaginaria en la que podemos transitar solamente a dos puntos de la misma, hacia la izquierda o a la derecha; ni siquiera es bidimensional con un hacia abajo   o arriba, y menos aún tridimensional con un hacia el fondo o adelante. Dicha unidimensionalidad es estrecha, pobre y extremadamente limitada para el complejo y plural universo político actual.

Al morir por extenuación filosófica primero y por colapso ideológico, económico, político y moral después, el comunismo dejó sola a su contraparte: al desaparecer la tensión dialéctica por falta de una de sus partes, ya sea la tesis  o la antítesis, lo mismo da, desaparece la dialéctica misma y de pasada su síntesis, si es que queremos ponernos muy dialécticos con materialismo y todo.

Bromas aparte, tiene razón Francis Fukuyama al poner de relieve el fin de la historia tal y como la veníamos viviendo o padeciendo durante casi la mitad del siglo que corre; esto es, la pugna ideológica, política y militar tal como se planteó  y libró durante la guerra fría entre izquierdas y derechas representadas, respectivamente, por la Unión Soviética y los Estados Unidos de América.

Ésa ha sido la historia que llegó a su fin para consuelo de la gran mayoría de los mortales que, repito, sólo la padecíamos, pues la actuaban sólo unos cuantos.

Ahora, surgen "problemas nuevos sin que existan ideas o voluntades proyectadas a encauzarlos hacia posibles soluciones: el deterioro ecológico, el reto de la convivencia pluriétnica, los grandes flujos  migratorios  a  escala mundial, la explosión demográfica, la extensión de las áreas de pobreza mundial, los micronacionalismos agresivos, etcétera".3 Que evidentemente no pueden ser explicados a través de la dicotomía izquierda-derecha.

Y es entrados en este punto cuando aparece la alternativa que supera esa dicotomía maniquea reacción-revolución, izquierda-derecha, que ha atrapado a la humanidad y sus sociedades durante largo tiempo y a tan altos costos.

Conciencia histórica e irrupción democrática

En una pequeña pero deslumbrante joya titulada Persona y democracia —La historia
sacrificial—,4 María Zambrano nos regala las claves para desfacer tamaño entuerto en que se ha metido la humanidad y del que por fortuna ya hemos iniciado el aprendizaje para salir bien librados sin necesidad de recurrir a aquellas viejas trampas maniqueas.

"El tener lo que se ha nombrado 'conciencia históricaes la característica del hombre de
nuestros días. El hombre  ha sido siempre un ser histórico. Mas hasta ahora, la historia la hacían solamente unos cuantos, y los demás sólo la padecían. Ahora, por diversas causas, la historia la hacemos entre todos; la sufrimos todos también y todos hemos venido a ser sus protagonistas", nos dice Zambrano, de quien en adelante tomaré todas las citas.

El hombre, afirma María Zambrano, puede estar en la historia de dos maneras: activa o pasivamente. La primera forma sólo se realiza plenamente "cuando se acepta la responsabilidad o cuando se la vive moralmente". De manera pasiva casi todos los hombres a lo largo de la historia "han sido traídos y llevados y aun arrastrados por fuerzas extrañas a las cuales se ha llamado, a veces, 'Destino', a veces 'dioses' —lo cual no roza siquiera la cuestión de la existencia de Dios—, ser movido sin saber por qué, sin saber por quién, el ser movido fuera de sí mismo".

A las grandes multitudes les ha "sido inasequible el único consuelo: decidir, actuar responsablemente o, al menos, asistir con cierto grado de conciencia al proceso que los devoraba. De esta pesadilla que dura desde la noche de los tiempos, se ha querido sacudir rebelándose. Mas rebelarse, tanto en la vida personal como en la histórica, puede ser aniquilarse, hundirse en forma irremediable, para que la historia vuelva a recomenzar en un punto  más  bajo  aún  de aquel en que se produjo la rebelión".

Esto me recuerda a la Rusia transformada en Unión Soviética por una revolución, para retornar otra vez a la Rusia de ahora que, una vez desmembrado su imperio, se debate ferozmente entre atraso y modernidad; dictadura y autoritarismo o democracia; barbarie o civilización; entre las añoranzas de un pasado totalitario y un presente  incierto, confuso y caótico que no acierta a construir un orden democrático estable, legal, justo y próspero.

"El único modo de que tal hundimiento no se produzca es hacer extensiva la conciencia histórica, a la par que se   abre cauce a una sociedad digna de esta conciencia y de la persona humana de donde brota. Es decir, traspasar un dintel jamás traspasado en la vida colectiva, en disponerse de verdad a crear una sociedad humana y que la historia no se comporte como una antigua Deidad que exige inagotable sacrificio." "Por medio de la conciencia histórica se podrá ir logrando más lentamente lo que la esperanza pide y lo que la  necesidad reclama."

En estos últimos párrafos encontraremos los mexicanos, además de una grave advertencia sobre el peligro de nuestro propio hundimiento como nación y sociedad, los perfiles fundamentales para superar, sin más traumas, rebeliones o revoluciones suicidas, los serios y profundos problemas que nos aquejan.

Nos muestra María Zambrano una dirección, una guía alentadora, realista, serena y esperanzadora. Qué de cierto que  la nuestra es una sociedad de larga y penosa tradición sacrificial; qué de cierto que nuestra historia más que vivirla activamente la hemos padecido continuamente; qué de cierto que la gran mayoría de los mexicanos hemos vivido en la inconciencia histórica, pues la historia ha sido botín de unos cuantos que la manejan y presentan a su antojo, confundiendo y ocultando su verdadero sentido.

El atraso político que aún vivimos no es más que reflejo de ese desapego (condicionado o no) de lo que hemos  llamado conciencia histórica.

Como ha quedado dicho, tener conciencia histórica implica asumir responsabilidades y la moral que conlleva. Ello, a  su vez, supone el ejercicio de derechos y obligaciones, así como el juicio valorativo que trae consigo todo acto social. De esta manera asumimos el acontecer histórico como un acaecer consciente, activo, participativo y civilizado, no como una fuerza ciega ni como destino inexorable.

Tratar de hacer extensiva a toda la sociedad lo que hemos llamado "conciencia histórica",  no  es  más  que  ayudar  y estimular un proceso civilizatorio que ya está en marcha en casi todas las sociedades, pueblos y naciones en mayor o en menor medida.

Se trata, más bien, de reconocer ese fenómeno de nuestro tiempo, ubicar sus coordenadas, desentrañar su trasfondo eminentemente humano y propiciar su realización plena mediante el ejemplo, la enseñanza, la solidaridad, en acciones   de gobierno y políticas de Estado que implementen gobernantes que estén a la altura del estadista, con la ayuda de medios de comunicación responsables y con miras altas, con iglesias, maestros y escuelas, intelectuales y artistas, empresarios, sindicatos y trabajadores, en fin, con el estímulo concertado de toda la sociedad en favor de la sociedad misma.

Pero ¿no es mucho pedir?, inquirirá el escéptico razonable. Seguramente, pues se trata de una suerte de cruzada civilizatoria que convoca a toda la sociedad. Winston Churchill, a la sazón primer ministro, convocó a los ingleses, en la hora más crucial y aciaga que han enfrentado en el siglo que corre, a asumir un gran reto para defender a su patria de la inminente derrota, ofreciendo a cambio sangre, sudor y lágrimas. Ahora ya sabemos cómo respondió ese gran pueblo.

Las personas y pueblos tienen esa capacidad para reaccionar en forma creativa y enérgica, precisamente en los momentos y condiciones más difíciles, movidos por una especie de instinto de sobrevivencia que empuja a salir adelante aun en las circunstancias más adversas. "Es el instante de la perplejidad que antecede a la conciencia y la obliga a nacer. Y el de la confusión. Ya que nada azora tanto como encontrarse consigo mismo."  Advierte María Zambrano.

En lugar, pues, de buscar el inalcanzable estado ideal en un pasado idílico o en la utopía de un futuro también idílico, con el fin de romper con esa repetición cada vez más intolerable que constituye la ya larga y cansada etapa de la "historia sacrificial" en que nos encontramos entrampados, los mexicanos debemos asumir nuestra responsabilidad y madurez históricas, atrevernos a dar ese salto civilizatorio.

Y aquí viene a cuento nuestro impostergable compromiso con la democracia que, aunque tarde, ya despunta en nues- tro horizonte como nación civilizada a que aspiramos. No la democracia percibida y proyectada como panacea, como solución mágica, aunque a decir verdad las panaceas se logran cuando hay voluntad, coraje, determinación, trabajo y res- ponsabilidad de mujeres y hombres unidos para lograr objetivos realistas, viables y nobles.

La democracia como instrumento, como valiosa herramienta política y social. Ya que democracia sin participación extensiva a toda la sociedad, sin Estado de derecho, sin voluntad política de gobernantes, líderes, dirigentes y ciudadanos en toda la escala social y política, quedaría en meras intenciones, en fórmulas vacuas desprovistas de la energía humana que, esa sí, mueve montañas.

La democracia permite al hombre en sociedad apropiarse de la historia, ser sujeto activo, darle dirección y sentido, asumirla responsable y creativamente.

1 EM Cioran, Ensayo sobre el pensamiento reaccionario —A propósito de Joseph de Maistre—, Editorial Tercer Mundo, Bogotá, 1991. 2 Karl R. Popper, La sociedad abierta y sus enemigos, Ediciones Paidós Ibérica, Barcelona, 1994.
Ugo Pipitone, "Izquierda y derecha", Claves de la razón práctica, núm. 71, abril de 1997, Madrid.

María Zambrano, Persona y democracia —La historia sacrificial—, Editorial Anthropos, Barcelona, 1988.